Las fuertes y continuas precipitaciones ocurridas en la provincia de Salta, afectaron notoriamente a la localidad de La Caldera. En la ruta 9, tramo de cornisa, hubo derrumbes y caída de rocas y sedimentos que ocasionaron cortes parciales en la circulación. Los barrios de la zona sur se encuentran aislados por el crecimiento de arroyos y la caída de un árbol en inmediaciones del puente Wierna provocó la interrupción por varias horas del servicio eléctrico. La lluvia aún no ha terminado y se espera que continúe en las próximas horas. Se recomienda transitar con suma precaución.

Indudablemente, la situación de La Caldera es similar a muchas localidades del Valle de Lerma que sufrieron los estragos de la lluvia. Las zonas más críticas con la ruta 9 sobre todo en el tramo que va desde el puente Wierna hasta el cruce de El Gallinato debido a los derrumbes en la ladera de los cerros que muchos atribuyen a los continuos movimientos de tierra ocasionados por loteos ilegales que han ido in crescendo en los últimos años y que a pesar de las clausuras del municipio en entradas que no cuentan con ningún tipo de previsión ni estudio técnico han ocasionado un grave daño al medio ambiente y a la seguridad del tránsito de la zona.

Las precipitaciones de las últimas horas causaron derrumbes y, precisamente en las entradas abiertas por estos loteos el agua baja con gran fuerza arrastrando sedimentos y piedras de gran porte que hacen sumamente peligroso el tránsito ya que el cause atraviesa la ruta nacional 9.

 

Aquí imágenes enviadas a nuestro medio por vecinos de la zona

A media mañana, en cercanías del puente Wierna, cayó un árbol de grandes dimensiones que atravesó toda la calzada de la ruta provocando el corte de tránsito por espacio de varias horas y el corte de energía eléctrica y del servicio de internet .

Los barrios de la zona sur del pueblo de La Caldera han quedado aislados prácticamente durante todo el día por la crecida de arroyos, así vecinos de El Durazno, El Nogalar y aledaños no pudieron salir de sus casas. Algunos intentaron con éxito pero con muchas dificultades atravesarlos, aunque otros no tuvieron esa misma suerte y quedaron varados en el cauce de los arroyos. Los vecinos que se encuentran con mayor riesgo son los ubicados en cercanías del Río de La Caldera.

Si bien es cierto que hace unas semanas se hicieron algunos trabajos de encauzamiento, el reclamo vecinal es constante sobre todo teniendo en cuenta que dichas tareas debían haberse realizado a mediados del año pasado; por ende las horas máquinas invertidas por el municipio seguramente habrán sido llevadas por el río y los arroyos, y la situación de las familias anegadas no han mejorado.

También se supo que el Río de La Caldera se desbordó a la altura del conocido camping Quitilipi, donde se encuentra una cisterna que provee de agua potable a la población lo que ha provocado también que llegue a los domicilios turbia como en muchas oportunidades en casos similares. Lo que ha motivado nuevamente el malestar generalizado de los vecinos.

 

Se espera una pronta respuesta del Estado tanto provincial y municipal para dar soluciones que perduren en el tiempo para los barrios caldereños y también del gobierno nacional para intervenir en la ruta 9 que hasta ahora y por obra de la Providencia aún no ha provocado accidentes, pero que de seguir así pueden provocarlo. Las respuestas las tienen los intendentes, legisladores, funcionarios provinciales y nacionales.

 

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